banana mierda

Transcurrieron algunos días sin acontecimientos destacables a las ya consabidas cachetadas, por lo que decidió probar nuevas locuras desplazándose hasta su casa a sabiendas que ella no estaría banana mierda. Esto es sólo una de esas chic...
En un gesto digno de una bailarina de danza clásica, levantó su pierna izquierda apoyándola en uno de los mármoles de la cocina –joder con la gimnasia - y tomándole la cabeza con ambas manos lo atrajo ha...
Cuando me senté entre las raíces del viejo abedul, en el hueco que se amolda perfectamente a mis caderas, ese hueco caprichoso, forrado de musgo seco, me noté el cabello empapado